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En nuestras instalaciones, excepto
aquellas puestas que se escapen a nuestro control, por habilidad de la
hembra o despiste nuestro, el método empleado para la
incubación es el artificial. Esto supone estar siempre pendiente
en la época de
desoves.
A partir de la segunda quincena del mes de Marzo, nos vemos obligados a
pesar las hembras de testudo hermanni prácticamente a diario, de
esta
forma en el caso de no haber localizado la puesta visualmente,
tendremos la certeza de que el animal ha desovado si la perdida de peso
ronda los 80 o 100 gramos.
" No " nos decantamos en su momento por la incubación
natural por
varios motivos:
1.- Imposibilidad de determinar el
sexo de las crías.
2.- Se pierde mayor número de
ejemplares, al estar sometidos a temperaturas externas con
variaciones constantes, esto en la naturaleza, puede ser parte
de la selección natural, pero nuestro objetivo no es ser un
espejo de la naturaleza, si no imitarlo en lo que mejor
ofrezca, y en
aquellas circunstancias en las que se muestra dura, suavizarla
nosotros
en la medida de lo posible.
3.- No podemos en el sistema natural
controlar el tiempo de incubación, con lo que nos
encontraríamos con nacimientos demasiado tradíos para
nuestro gusto, es interesante conseguir que los animales cuando
se aproxime la hibernación tengan talla y peso suficientes para
poderla soportar sin asumir demasiados riesgos.





La testudo hermanni es un animal cuya
determinación sexual se realiza por temperatura durante la
incubación, esto quiere decir, que a unas
temperaturas determinadas y durante un tiempo determinado los
nacimientos que se produzcan serán bien machos o hemrbas,
según la temperatura que hayamos ajustado.
La temperatura pivotal, es la
temperatura intermedia que marca tanto la probabilidad de que los
nacimientos sean machos como que sean hembras, en el caso de las
hermannis es de 31.5ºC con esto queremos decir que cuanto
más cerca esté la temperatura elejida de la pivotal,
menos poder de manipulación tendremos en la elección del
sexo de los nacimientos, cuanto más alejada hacia arriba de la
pivotal incubemos más probabilidades de obtener hembras
tendremos y lo mismo al contrario para los machos, respetando siempre
unos limites, superados los cuales se produciría la muerte del
embrión, menos de 26ºC y más de 33.5ºC
entenderíamos que son peligrosas.
La humedad con la que parecemos
incubar de formas más cómoda rondaría el 85%, una
salvedad, hay que tener en cuenta que cuando la humedad baja, la
temperatura sube muy poco, pero si incubamos al límite de
temperatura por arriba intentando conseguir hembras, si que pasa
aser
importante este detalle.
El tiempo de incubación para
dirigir el sexo del embrión, varia según autores,
pero una forma de que no falle, sería aceptar que el sexo del
animal quedará determinado durante el primer tercio de la
incubación.
Dicho todo lo anterior, explicamos
como efectuamos nosotros la incubación :
Las incubadoras elejidas son las
Jaeguer alemanas, son fáciles de manejar, muy
cómodas de
tamaño y la temperatura se estabilizar en muy pocas horas,
quedando fijada para practicamnte toda la incubación, o para
todo el periodo que deseemos, el único inconveniente que les
podemos sacar, es que el control de la humedad , es algo tedioso, en el
sentido de que lo tienes que controlar con un higrómetro que
debemos añadir nosotros a la incubadora, y monjando unas
esponjas que lleva en el fondo, además la ventilación es
practicamente
manual, es decir abriendo la tapa cada varios días .
El sustrato que utilizamos es
vermiculita humedecida, los huevos semienterrados en ella, no
pasaría nada si se entierran totalmente, pero quizá el
control sería algo más complicado.
Durante 30 días la temperatura
es constante a 32.5 º C, evidentemente lo que intentamos
conseguir son hembras, siempre habrá un porcentaje aunque
bastante bajo de animales que serán machos .
Durante esos 30 primeros días
no manipulamos los huevos absolutamente para nada, y es a partir del
día 20 al 30 de incubación cuando el embrión sufre
su mayor transformación, es a partir de ese momento cuando si
observaramos el huevo a contaluz, pasaría de ser casi
transparente con algo de coloración rosada a ser totalmente
opaco.
Los días siguientes hasta
finalizar la incubación, que suele rondar entre 55 y 60
días de media, mantenemos la temperatura también
constante a 30.5 ºC, con esto intentamos evitar las
formación de placas dobles, hecho que no conseguimos como
es
normal en la totalidad de ejemplares, sin que esto sea
significativo
de falta de salud, ni de ninguna otra cosas, excepto la evidencia
estética.

Juveniles de testudo hermanni hermanni
recien nacidas sobre
la vermiculita y junto al sensor de humedad .
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